ACUAPONIA - AQUAMORINGA®

     Surge en España una nueva iniciativa de Acuaponía Mixta. Se basa en la unión de la Acuaponía y el cultivo de la Moringa. Se trata de cultivar la Moringa Oleifera a la vez que se crían peces dentro del mismo espacio.

     La acuaponía en un método innovador de cultivo integrado de peces y vegetales cuyo objetivo es producir alimentos ecológicos y sostenibles de primera calidad. Es un sistema respetuoso con el medio ambiente, ya que reduce el consumo de agua y energía y apenas produce residuos; todo se aprovecha, como en un ciclo natural.

Se trata de una actividad al alcance de cualquier persona, tanto por su reducido coste como por su sencillez, y puede realizarse a pequeña o a gran escala, por lo que es una opción para el emprendimiento. Es la mayor innovación conseguida hasta el momento y con resultados muy prometedores ya que a través de ella se consiguen productos de más rápido crecimiento, mejores cualidades nutricionales y más saludables –por no tolerar aportes químicos o agentes que rompan el equilibrio–. Así, se producen peces y vegetales con la misma cantidad de agua pero no se utilizan fertilizantes, dado que los nutrientes son aportados por el alimento y la excreción de los peces.

Fuente: Interempresas

Aquamoringa pretende dar a conocer en todo el mundo, el nuevo sistema de Franquicia, por la que suministran todo el sistema de Acuaponía, las plantas y los peces iniciales; asesoran en todo el proceso y compran los excedentes, tanto de peces como de la hoja de moringa. Solicita más info AQUI

¿QUE ES LA ACUAPONÍA?

Definición:

Es una actividad que combina la acuicultura (cría de especies acuáticas) y la hidroponía (cultivo de plantas sobre el agua) en un mismo sistema integrado.

El cultivo acuícola se encuentra unido de forma permanente o periódica al cultivo agrícola hidropónico, a través de un único circuito de agua. En este sistema, los desechos metabólicos generados por los peces y los restos de alimento, son utilizados por los vegetales y transformados en materia orgánica vegetal.

De esta forma se genera un producto de valor a través de un subproducto desechable, con la ventaja de que el agua, libre ya de nutrientes, queda disponible para ser reutilizada por los peces o especies acuícolas.

Beneficios:

  • Sistema económico de producción, adaptado a cualquier escala, desde domestica o pequeña a grande o comercial.

  • Reducción del consumo de agua y energía utilizada, y por tanto, de costes de producción.

  • Eliminación de los fertilizantes y pesticidas químicos para las plantas, por ser incompatibles con los peces, reduciendo también costes y contaminación al medio y al consumidor final.

  • Aumento de la bioseguridad, gracias a un mejor control de posibles patógenos que pueden provenir del agua que utilicemos, ya que la cantidad requerida de agua es baja, y se puede hacer un control biológico de lo que entra al sistema.

  • Reducción de espacio y superficie necesaria en cultivos tradicionales, traducido también en reducción de coste.

  • Reducción de generación de desechos o basuras.

  • La contaminación acústica, del aire, agua o suelo es prácticamente nula.

  • Posibilidad de producir cerca de los centros de consumo (urbano o rural), al tratarse de instalaciones más pequeñas y con poca demanda de agua. Esto facilita la distribución local de productos frescos y, en muchos caso, ecológicos.

  • Sistema ideal de producción de alimentos para lugares con falta de espacio o suelo fértil, desiertos, islas, edificaciones urbanas o rurales, invernaderos o terrazas de edificios.

  • Obtención de dos tipos de productos, vegetales y peces, a partir de unas mismas instalaciones.

Debilidades y retos de la acuaponía:

La acuaponía, como actividad y sector productivo, acaba prácticamente de nacer. Hay mucho que desarrollar todavía, mucho que mejorar y perfeccionar.

Entre las debilidades y retos pendientes, podríamos comentar las siguientes:

  • Inversión inicial más elevada que un cultivo convencional de igual superficie, si se plantea con carácter empresarial.
  • Necesidad de formación, o disponer de un conocimiento previo mínimo sobre el funcionamiento básico acuapónico, además de nociones sobre el cultivo de peces y plantas a cultivar.
  • Necesidad de garantizar en las instalaciones un rango permanente de temperatura, de entre 18 y 28ºC.
  • Los errores o accidentes en el manejo del sistema podrían provocar pérdidas totales o muy importantes de la producción (por ejemplo, una suspensión prolongada en el suministro eléctrico).
  • Se requiere una revisión y control diario de la producción.
  • Se necesita un aporte mínimo necesario de energía para el funcionamiento de las bombas de recirculación de agua y control de la temperatura del sistema, entre otros.
  • Se recomienda realizar previamente un estudio de producción o rentabilidad personalizado, según las características de cada instalación y las especies a utilizar.
  • Se debe estudiar en cada caso el tipo de materiales más adecuado para la instalación del sistema, según disponibilidad de cada lugar, costes, y siempre recomendable el uso de materiales no contaminantes, reciclados y naturales.
  • Es conveniente la utilización de energía renovable, como la solar y la eólica, especialmente en instalaciones de ciertas dimensiones, para el ahorro energético y la conservación del medio ambiente.
  • Hay mucho que investigar sobre las especies más idóneas a cultivar, tanto de peces u otras especies acuáticas, como de plantas. También es importante considerar la disponibilidad y abastecimiento de las especies a usar en los sistemas acuapónicos.
  • Al tratarse de una actividad tan novedosa, necesita todavía un recorrido de implantación, mediante campañas de información y divulgación, formación y capacitación, así como estudios económicos y de marketing.
  • En cualquier caso, la acuaponía no debería tratarse solamente como una actividad productiva más, sino que existe una línea de autoconsumo, de ocio, e incluso de filosofía de vida, donde los valores principales no están en la economía ni en la productividad.

Componentes básicos del sistema:

  • Tanques de crianza: tras ser alimentados, los peces o demás especies acuícolas cultivadas en recintos cerrados, liberan en el agua sus heces, orina y amoniaco excretado por las branquias, que junto al alimento que no consumen, incrementan los niveles de sustancias nitrogenadas potencialmente toxicas en el agua (principalmente amoniaco).

  • Biofiltros: estos compuestos nitrogenados y otros existentes en el agua, son metabolizados por determinadas bacterias antes de poder ser asimilados por las plantas como sales minerales. Estas bacterias son la clava del equilibrio acuaponico, tal como sucede en el medio natural.

  • Sistema hidropónico: el agua cargada de sales minerales es dirigida a cultivos vegetales para regarlos y abonarlos. Los vegetales toman del agua los nutrientes necesarios a la vez que limpian el agua, actuando como filtros biológicos.

  • Bandejas de decantación: el agua ya filtrada, y el “Sump” o colector (tanque o zona baja del circuito desde donde se impulsa el agua), vuelve al estanque o recinto donde se encuentran los peces o especies acuáticas, y de nuevo comienza el ciclo.

Tipos de sistemas hidropónicos.

Película de nutrientes (NFT: “Nutrient Film Technique”): sistema muy práctico y funcional desde el punto de vista espacial. Consiste en un canal de cultivo por donde circula una solución nutritiva y se intercalan plantas, para obtener altos rendimientos por unidad de superficie.

 

Existen diseños donde se aprovechan muros, creando así cultivos verticales. Al atravesar todo el canal de cultivo, el agua retorna al reservorio.

Las plantas son contenidas en el canal, permitiendo que sus raíces alcancen el nivel del agua. Este sistema es muy utilizado para plantas pequeñas (lechugas, hierba buena, perejil, rúcula, albahaca, etc.) que no necesitan mucha sujeción.

Los sistemas NFT son de los más utilizados, al tratarse de una instalación práctica con gran versatilidad, ocupando muy poco espacio. Esta delgada película de agua que corre por los canales se encontrará siempre bien oxigenada, no necesitando aireación adicional al tanque de los peces.

Por otra parte, necesita un filtro mecánico que retenga los sólidos en suspensión, ya que estos pueden obstruir las raíces de las plantas, permitiendo así su capacidad de absorción de nutrientes.

Dada la poca superficie de contacto para la fijación de bacterias que ofrece el sistema NFT, es imprescindible el empleo de un filtro biológico para la nitrificación, antes de llegar a componente hidropónico.

Por su bajo volumen de agua, los sistemas NFT son en general susceptibles a cambios bruscos de variables hidrológicas. En lugares con gran variación de temperatura ambiental, un sistema NFT no será capaz de mantener la temperatura del agua. También, el pH puede sufrir cambios bruscos en poco tiempo, afectando especialmente a los peces.

  • Lecho de sustrato (LS): Se trata de mesas o contenedores con bandejas o cajones, llenos de un sustrato inerte que sirve de sostén a las plantas.

Dichos contenedores no suelen tener más de 30 cm de profundidad, entrando el agua por uno de sus extremos y saliendo por el opuesto, retornando así al reservorio. Son utilizados para todo tipo de plantas que necesitan buen sostén por su peso, como son los tomates, pimientos, etc., o bien, son empleados en condiciones climáticas adversas, como los vientos.

Además, proporcionan un excelente medio de cultivo para especies rastreras o con tubérculos como son los melones, cebollas, zanahorias, etc. En estos sistemas, se emplean diferentes tipos de sustratos: arcilla expandida, también conocida como arlita o leca; grava, canto rodado, arena, virutas de madera, virutas de coco, turba, perlita (roca volcánica silícea muy porosa), vermiculita (silicatos de hierro o magnesio muy poroso), etc.

Los lechos de sustrato son muy útiles en el sistema acuapónico de baja escala, que no llega a ser comerciales. Esto es debido a 2 principios:

  • Son de muy fácil uso y mínimo mantenimiento, sin requerir de la aplicación de mayor tecnología, lo que lo hace ideal para instalaciones domésticas.
  • Por su funcionamiento, éste no suele tolerar altas cargas de peces, haciéndolo poco viable para una escala comercial.

Una de las mayores ventajas  de utilizar lechos de sustrato, es que se elimina la necesidad de emplear filtros, tanto mecánicos como biológicos; ya que ambas tareas la realiza el propio sustrato. Este retiene los sólidos en suspensión, impidiendo que permanezcan en el flujo de agua y además, el pasaje del agua a través del sustrato, le permite funcionar como filtro biológico; haciendo que todo el sustrato quede disponible para la fijación de las bacterias.

Existen dos maneras de manejar el flujo de agua en un lecho de sustrato, la primera de manera continua, donde permanentemente el agua entra por un extremo del sistema y sale por el otro, o el agua entra por un extremo del sistema y sale por el otro, o directamente aplicando un goteo constante en la zona de las plantas. El segundo y más recomendado, es un sistema por pulso de inundación, donde el lecho es inundado y vaciado de manera constante.

Los sistemas de flujo constante son fáciles de instalar por su sencillez, pero son ineficientes a la hora de mantener el lecho de grava oxigenado, ya que estará permanentemente sumergido.

Goteo continuo en la zona de plantas tienden a taparse, dado que el agua que ingresa al componente hidropónico llega con muchos sólidos en suspensión que obstruye las finas salidas de agua.

Los sistemas por pulsos de inundación requieren de un mayor cuidado a la hora de instalarlos, pero una vez que están funcionamiento son muy fiables. Estos pulsos de inundación pueden realizarse de dos formas, por sifones automáticos o por controles a través de relojes.

El sifón automático por excelente aplicado en acuaponia, es el conocido como “sifón de campana”. Este se basa en un sistema de doble caño, donde una vez que el agua alcanza cierto nivel, se generara el efecto sifón, que será cortado por un ingreso de aire en la tubería colocada en el nivel mínimo de agua que el usuario desee para su sistema. La utilización de relojes es ligeramente más sencilla, dado que solo basta con configurar un reloj que active una bomba de agua desde el tanque de peces hacia el lecho de sustrato, con determinada frecuencia.

Estos sistemas, al mantener un período inundado y un período vacío, obligan a que todo el lecho del sustrato tenga contacto directo con el aire, generando así una oxigenación óptima del sistema; beneficiando tanto a las raíces de las plantas como a las bacterias alojadas en el sustrato.

La gran desventaja de este sistema, es que cuanto mayor sea la carga de peces, mayor posibilidad tendrá el lecho de sustrato de taparse, creándose zonas anaeróbicas que causarán mala calidad de agua y a su vez perjudicará a las raíces. Por ello, tienden a soportar baja carga de peces comparada con la carga de plantas.

  • Bolsas flotantes (BF): Estos consisten en soportes flotantes para las plantas, y se caracterizan por no necesitar reservorio de agua aparte de la zona de cultivo, constituyendo por sí misma el reservorio.

Se utilizan contenedores o planchas de poliestireno expandido o similar, de un espesor adecuado (4-5 cm), donde se efectúan perforaciones para colocar las plantas, sostenidas por vasos de plástico ranurados.

De esta forma, las raíces quedan inmersas en la solución nutritiva. La solución debe ser aireada mediante burbujeo de manera continua, asegurando así, una buena oxigenación a la solución.

El sistema de balsas flotantes, es el que mejor se adapta para una producción en escala comercial. Debido al práctico manejo del componente hidropónico, permitiendo que tanto las cosechas como las siembras, se realicen de manera ágil y ordenada.

Este sistema permite utilizar una alta carga de peces, lo que generan mejores rendimientos para el componente acuícola. El sistema de balsas flotantes genera una gran cantidad de superficie de contacto para la fijación de bacterias, de tal forma que es imprescindible la utilización de filtros biológicos.

La gran masa de agua en el sistema, permite su gran inercia térmica, evitando así grandes fluctuaciones, haciéndolo óptimo para zonas con grandes variaciones de temperatura. Se considera indispensable la existencia de un filtro mecánico que retenga los sólidos en suspensión, evitando que estos entren al componente hidropónico y que las raíces se tapen y pierdan capacidad de absorción de nutrientes.

Otro requerimiento del sistema es la aplicación de aire. Debe mantenerse siempre el oxígeno por encima de los 5 mg/L. En este caso se deben emplear soplantes o aireadores, que con piedras difusoras colocadas en todo el sistema generen la cantidad de oxígeno necesaria en el agua.

Reglas básicas a seguir según la FAO

Si estas comenzando una unidad de acuaponía en casa, desarrollando un proyecto a escala comercial o con fines didácticos:

  • Pon mucha atención en la elección del tanque. Los tanques para peces son un componente clave en todas las unidades de acuaponía. Cualquier tanque funcionará, pero se recomiendan tanques redondos con fondos planos o cónicos porque son más fáciles de limpiar. Recuerda: intenta usar tanques resistentes de plástico o fibra de vidrio inertes, debido a su durabilidad y larga vida útil.
  • Garantizar una aireación y circulación de agua adecuadas. Esto significa que puedes usar bombas de agua y de aire para garantizar que el agua tenga altos niveles de oxígeno disuelto y un buen movimiento de agua para que los animales, bacterias y plantas se mantengan sanos. Recuerda: los costes de electricidad son una parte importante del presupuesto del sistema, así que elije las bombas y la fuente de energía con inteligencia y considera la energía fotovoltaica cuando sea posible.
  • Mantén una buena calidad del agua. El agua es el elemento vital de un sistema de acuaponía. Es el medio a través del cual se transportan todos los nutrientes esenciales a las plantas y donde viven los peces. Hay 5 parámetros de calidad del agua importantes que hay que seguir y controlar: oxígeno disuelto (5mg/litro), pH (6-7), temperatura (18-30ºC), nitrógeno total y alcalinidad del agua. Recuerda: la química del agua puede parecer complicada, pero su manejo real es relativamente simple con la ayuda de equipos comunes para la realización de pruebas.
  • No llenes demasiado los tanques. Tu sistema acuapónico será más fácil de manejar y estará protegido contra amenazas y colapsos si la densidad de peces se mantiene baja. La densidad recomendada es de 20 kg/1000 litros, lo que deja todavía un área de crecimiento sustancial para las plantas. Recuerda: densidades de población más altas pueden producir más alimentos en el mismo espacio, pero requerirán una gestión mucho más activa.
  • Evita la sobrealimentación y elimina los restos de alimentos no consumidos. Los residuos y restos de comida son muy perjudiciales para los animales acuáticos, ya que pueden pudrirse en el interior del sistema. Los alimentos descompuestos pueden causar enfermedades y consumir todo el oxígeno disuelto. Recuerda: alimenta a los peces todos los días, pero elimina cualquier alimento no consumido después de 30 minutos y ajusta la porción del día siguiente en consecuencia.
  • Elije y espacía las plantas cuidadosamente. Alterna plantas con períodos de crecimiento cortos (verduras para ensalada) con otras con un período más largo (berenjena). La replantación continua de hortalizas tiernas como la lechuga entre plantas con fruto de mayor tamaño proporciona sombra de forma natural. Recuerda: en general, las hortalizas de hoja verde funcionan muy bien en acuaponía, junto con algunas hortalizas de fruto más populares, como tomates, pepinos, o pimientos.
  • Mantén el equilibrio entre plantas y animales. El uso de un sistema de cultivo por lotes puede ayudar a mantener una cosecha continua de animales acuáticos y hortalizas y mantener un nivel de producción y un equilibrio constante entre peces y plantas. Recuerda: es importante contar con una fuente segura de plantas y peces jóvenes, así que asegúrate de tener en cuenta el suministro en la fase de planificación.