Un árbol que purifica el agua: Cultivo de Moringaceae para usos múltiples en el Sudán

MUCHACHAS SUDANESAS RECOGIENDO AGUA un medio único poro purificarla

Las suspensiones de polvo de semillas de árboles y arbustos de la familia Moringaceae pueden emplearse eficazmente para aclarar el agua, incluso el agua turbia del Nilo. Otras especies de esta familia tienen también usos diversos. Aunque se observan en ellas considerables posibilidades de utilización múltiple en la zona tropical, se sabe poco sobre el modo de cultivar las diversas especies. El presente articulo examina varios métodos de cultivo apropiados para diferentes especies, a menudo con resultados sorprendentes.

· La familia de las Moringaceae tiene un solo género de arbustos y árboles, de los cuales únicamente Moringa oleifera Lam., denominada vulgarmente marango, ha llegado a ser muy conocida como árbol de usos múltiples. Esta especie, nativa de las zonas subhimalayanas de Agra y Oudh, en Uttar Pradesh, India nordoccidental, actualmente se cultiva para diversas finalidades en toda la zona tropical (véase cuadro).

El interés particular de los autores por Moringa oleifera se refiere a su utilización como árbol «aclarador» del agua (shagarat al rauwãq) en el Sudán septentrional. Después de confirmar científicamente las propiedades floculantes (coalescentes) de las semillas, que las campesinas habían utilizado ya sobre todo para el tratamiento de las aguas muy turbias del Nilo (Jahn y pirar, 1979; Jahn, 1981), la investigación sistemática de coagulantes naturales se extendió asimismo a las semillas de otras especies de Moringa. Hasta ahora, se ha logrado éxito con la especie Moringa peregrina (Forssk.), Fiori (Egipto), Moringa stenopetala (Bak. f.) Cuf. (Kenya), Moringa longituba Engl. (Somalia), Moringa drouhardii Jumelle (Madagascar) y Moringa ovalifolia Dinter y Berger (Namibia).

Al igual que las semillas de Moringa oleifera, todos los tipos de semillas estudiados contenían coagulantes primarios comparables a los convencionales a base de alumbres. Aplicadas en dosis de 30 a 200 mg/litro según la calidad del agua bruta, las suspensiones de polvo de semillas Moringa pueden aclarar diferentes tipos de aguas tropicales superficiales de turbidez baja, media y alta, transformándolas para uso doméstico en un periodo de 1 a 2 horas (Jahn, 1984). Como la eliminación eficaz de la turbidez va acompañada de una supresión al 98-99% de las bacterias indicadoras, el tratamiento de las aguas domésticas con semillas de Moringa ha sido una tecnología de bajo costo para mejorar las aguas y el nivel sanitario en las comunidades rurales de los países tropicales en desarrollo (Jahn, 1981; Sattaur, 1983; Jahn, 1986).

 

Uso

Moringa oleifera

Moringa peregrina

Moringa stenopetala

Moringa longituba

Moringa drouhardii

Moringa ovalifolia

Verduras

Asia, Africa, América (hojas, vainas verdes, flores, semillas tostadas)

 

Etiopía mer. Kenya sept.(hojas)

 

 

Africa sudoccidental (raíces)

Especias

Asia, Africa, (principalmente raíces)

 

Kenya (cortezas)

 

 

 

Aceites (cocina, cosmética, varios)

Asia, Madagascar, Africa, (semillas)

Cercano Oriente

 

 

Sur de Madagascar

Ensayos de laboratorio, Angola

Coagulante para el agua

Sudán (trad. semillas) Indonesia (nuevo proyecto)

Ensayos de laboratorio + 3

Ensayos de laboratorio y de campo + 3

Ensayos de laboratorio y de campo + 3

Ensayos de laboratorio y de campo + 3

Ensayos de laboratorio + 3

Aclarador de la miel

Sudán (trad. semillas)

 

 

 

 

 

Honey tree (árbol de miel)

Estudios recientes, India

 

 

 

 

 

Planta medicinal

Asia, Africa, América Central (todos los órganos de las plantas)

Cercano Oriente hasta el Sudán (semillas)

Kenya (cortezas, raíces, hojas)

Somalia (raíces)

Sur de Madagascar (cortezas, raíces)

Las semillas molidas conservan asimismo el «olor de marango»

Nematicida

Experimentos en Filipinas (raíces)

 

 

 

 

 

Forraje

India, Indonesia, (hojas)

 

 

 

 

Africa sudoccidental (raíces: caza; hojas y frutos: jirafas)

Vallas y cortavientos

Asia, Africa, América Central

 

Nuevas ideas en el Sudán

 

 

 

Apoyos para el cultivo de trepadoras

Asia

 

 

 

 

 

Leña

Proyecto reciente de la India, Togo (trad)

 

 

 

 

 

Ornamental

América Central y del Sur, Estados Unidos, Africa

Arabia Saudita, Oriente

Kenya

 

Sur de Madagascar

Namibia

 

Por ello, el objetivo principal en los ensayos de cultivo de Moringa oleifera y especies afines fue determinar las especies de Moringa que pueden proporcionar materias primas esenciales para la purificación del agua en el tiempo más breve posible y con el máximo rendimiento. Además, los experimentos se proponían determinar si ciertas especies de Moringa eran más adecuadas para zonas semiáridas y suelos marginales, y más resistentes a enfermedades de las plantas que la tradicional Moringa oleifera. Los autores, recogiendo informaciones sobre otras Moringaceae de obras científicas y de sus propios viajes, han visto también que se utilizaban tradicionalmente para fines similares (ver cuadro). Ello significa que las relaciones quimiotaxonómicas detectadas en relación con la presencia de floculantes en las semillas se dan asimismo en esta familia para otros componentes químicos, como los aceites de las semillas y una sustancia antimicrobiana en uno o varios órganos de la planta. Así pues, la mayor parte de las Moringaceae, o quizá todas, pueden considerarse como árboles o arbustos de usos múltiples.

Como tradicionalmente la purificación del agua para usos domésticos es una actividad que corresponde a la mujer, se sugirió que tanto las mujeres como los hombres participaran en la plantación de árboles Moringa, y que las mujeres intentaran cultivar uno o más árboles en sus aldeas, y los hombres establecer plantaciones comunales (Jahn, 1981). Por ello, algunas jóvenes sudanesas participaban ya en los estudios básicos sobre su cultivo, utilizando métodos desarrollados por técnicos forestales, que hablan comenzado las pruebas de cultivo en 1980 en la Estación de Investigaciones Forestales de Soba, 20 km al sur de Jartúm. Más tarde, entre 1982 y 1984, se realizaron también otros experimentos comparativos con diferentes especies de Moringa en el marco del proyecto de protección vegetal de la Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ) (Jahn, 1986).

Germinación y cultivo

En el Sudán, el cultivo tradicional de Moringa oleifera sólo se habla realizado a partir de semillas, mientras que la multiplicación vegetativa es muy común en la India, Indonesia y algunas zonas de Africa occidental. La labor principal de los autores en el Sudán septentrional se centró en la propagación mediante semillas; la falta de árboles progenitores hizo que sólo pudieran efectuarse algunos experimentos de multiplicación vegetativa. Se realizaron experimentos de siembra en la estación seca y fría, en la estación seca y caliente, y en la estación de las lluvias. Aparte de las semillas de Moringa peregrina, suministradas por el herbario de El Cairo, se conocían las fechas de recogida de otros tipos de semillas de Moringa y las utilizadas fueron recientes, a menos que se indicara lo contrario.

MORINGA OLEIFERA EN EL SUDAN al menos trece usos importantes

El tratamiento previo de las semillas de Moringa oleifera y Moringa stenopetala no dio resultados positivos en ningún periodo del año. Por el contrario, el enfriamiento a 8° C ocasionó ligeros retrasos en el comienzo de la germinación y una reducción secundaria de su frecuencia, en comparación con las semillas no tratadas sembradas en las mismas condiciones. No está todavía claro si este tipo de enfriamiento es útil para las semillas de Moringa drouhardii, debido a la baja frecuencia de germinación del material de siembra en general, pero se comprobó que el enfriamiento a 8° C facilitaba la germinación de las semillas de Moringa longituba. Por desgracia, todos los plantines de esas especies crecieron mal y murieron en una fase temprana de desarrollo por motivos desconocidos. La velocidad de germinación de las semillas no tratadas dependió de la temperatura, la humedad y el riego.

PLANTINES EN UN VIVERO DEL SUDAN progresos en las técnicas de cultivo

Las condiciones óptimas de luz para la germinación de todas las especies de Moringa eran las de media sombra. La exposición a plena luz no afectó mucho a la germinación de las semillas de Moringa oleifera y Moringa stenopetala, sembradas durante la estación seca y fría. Sin embargo, en las sembradas con un tiempo más cálido a mediados de abril, la frecuencia de germinación de Moringa oleifera y Moringa stenopetala sólo fueron de un 40 y un 52% en plena luz, en comparación con un 94 y un 92% en condiciones de media sombra.

Lo mismo que con la germinación, el crecimiento de los plantines se ve muy afectado por las condiciones de luz, sobre todo durante los períodos cálidos del año. Por consiguiente, el desplazamiento precoz de los plantines delicados a unas condiciones de plena luz, combinado con un riego irregular, puede provocar consecuencias desastrosas. Según los experimentos de los autores, la altura media y máxima de los plantines de Moringa oleiferaMoringa stenopetala y Moringa drouhardii fue 1,7, y 2,2 veces mayor en lugares de media sombra, en comparación con los resultados obtenidos a plena luz. Para una especie determinada, los plantines de un grupo que nacían primero tenían en general un desarrollo más rápido. Sin embargo, es digno de señalar que el crecimiento relativo de los plantines de Moringa drouhardii superó a las otras dos especies, aunque las semillas registraron los períodos más largos de latencia. Además, se comprobó que el crecimiento de los plantines en condiciones de media sombra se produce más lentamente en la estación seca y cálida que en la seca y fría. Por ello, para conseguir plantines sanos y estables, las semillas deben plantarse durante la estación de lluvias o durante la seca.

Además, está demostrado que los plantines no deben trasplantarse demasiado pronto. Doce plantines de Moringa oleifera y 12 de Moringa stenopetala sembrados en la Estación Forestal de Soba en noviembre de 1981 y trasplantados después de cinco meses, registraron un 100% de supervivencia cuando se controlaron a finales de enero de 1983. Por desgracia, cuando los autores llevaron a la práctica un proyecto para dos aldeas sudanesas en 1982, estaban muy apremiados de tiempo y parte de los plantines se distribuyeron con sólo dos meses de vida. Sin duda, el bajo índice de supervivencia observado en las aldeas se debió sobre todo a la falta de protección contra las cabras y los niños en sus juegos, así como a una capacitación inadecuada en la conservación de los plantines, pero es muy probable que éstas tampoco fueran suficientemente estables para el trasplante (Jahn, 1986).

El crecimiento satisfactorio de los plantines trasplantados dependía sobre todo de un espaciamiento adecuado y de un riego suficiente; la falta de agua era tan perjudicial como el que los plantines estuvieran durante días en charcas de agua estancada. En Soba, los plantines se trasplantaron a parcelas de tierras aradas. Se colocaron en medio de los caballones según un procedimiento usado allí para los árboles forestales, y el riego se efectuó llenando a medias los surcos cada 15 días. Ello corresponde a un riego de 800 m3 por acre al mes. Los suelos, por su salinidad y alcalinidad, eran sólo marginales.

En Soba, como en las plantaciones en los huertos, la floración de los árboles de Moringa oleifera procedentes de semillas comenzó a los diez u once meses. Dos meses más tarde, habla ya semillas maduras y secas. Los árboles de Moringa stenopetalarequieren más tiempo. En el Sudán, las primeras flores aparecieron a los dos años y medio.

 

Moringa en América Latina

Al sur de la provincia de Suchitepéquez, en Guatemala, donde he estado recientemente, los marangos se utilizan habitualmente para setos y se propagan mediante semillas y esquejes. Sin embargo, existe una creencia muy arraigada de que las estacas deben cortarse solo en la semanas de luna llena, después de comenzada la estación de las lluvias. Tal creencia parece provenir de las costumbres agrícolas de los mayas sobre alambra y plantación. Los agricultores de Guatemala afirman que los esquejes que se cortan durante otros periodos del ciclo lunar son secos y no se desarrollan debidamente. Esta creencia carece todavía de confirmación científica si bien algunas investigaciones han demostrado que existe una relación entre la cantidad de agua absorbida por las semillas y el ciclo lunar. En cualquier caso, para la futura planificación de programas de cultivo del marango destinados a esos grupos étnicos, deberán tenerse seriamente en cuenta las informaciones de diversas fuentes sobre experiencias tradicionales

En la provincia de Oaxaca (México), donde también he estado recientemente, el cultivo tradicional de Moringa oleifera se realiza en tierras altas, con una elevación de 800 a 1200 metros, siempre que el terreno esté protegido por montes. El lugar más alto donde vimos que crecían árboles de marango con abundante floración y fruto, tare San Juan Gegoyache, en el valle del río Totolepan. El Moringa oleifera de Oaxaca se llevó a esa región desde las llanuras de la costa del Pacifico, y la población obtenía del árbol flores blancas para las fiestas religiosas en las Iglesias y en las casas. El éxito de ese cambio de hábitat demuestra también que los arboles de marango crecen en otros microclimas, a altitudes similares, aunque hasta ahora se haya sostenido que solo son apropiados para llanuras situadas a menea de 600 metros.

Samia Al Azharia Jahn

 

Horticultores de la India meridional (Ramachandran, et al., 1980) han preparado recientemente un resumen de las condiciones más esenciales para el cultivo del «marango» (Moringa oleifera) en Asia. El cultivo tradicional de «angelin» (Moringa stenopetala) en Africa, dentro de empalizadas y en terrazas, se mencionó por vez primera en un documento geográfico sobre Etiopía de 1938 (Nowack, 1954). Incluso en la actualidad, las hojas constituyen una hortaliza importante durante la temporada seca, para las tribus Konso, Burji y Gidole en las tierras altas al sur del lago Chamo en Etiopía (Göttsch et al., 1984), y para las minorías Konso y Burji en la zona de Marsabit, en Kenya.

Las experiencias de los autores en el Sudán sobre el cultivo de Moringa oleifera y Moringa stenopetala a partir de semillas pueden tomarse ya como pautas para futuras plantaciones en ambientes similares, en particular cuando unas raíces más profundas constituyen una ventaja para la estabilización de la planta y su acceso al agua. Es sabido que los árboles procedentes de esquejes tienen raíces mucho más cortas.

Antes, Moringa peregrina era en el Sudán tanto un árbol indígena como cultivado. En el siglo pasado, las semillas del jardín del pashá en Sennar se vendían en los mercados egipcios. Así pues, el cultivo parece fácil con semillas recientes de buena calidad.

Los ensayos futuros de Moringa ovalifolia que, según se afirma, crece con facilidad en Namibia y que ha registrado también una gran frecuencia de germinación en Kenya, parecen muy prometedores.

Moringa drouhardii el mayor árbol de las especies investigadas, tiene un tronco similar al del baobab y tolera suelos salinos y precipitaciones anuales inferiores a los 200 mm en la región de Androka, en el sur de Madagascar (Delaveau y Boiteau, 1980). Para plantar nuevos árboles, los habitantes de Ambovombe prefieren arrancar plantines del suelo debajo del árbol progenitor, probablemente germinados in situ durante la temporada de lluvias. Los experimentos con otros grupos de semillas deberán indicar si la frecuencia de germinación es siempre tan baja como la registrada en el Sudán. Sin embargo, el desarrollo de los plantines que pudieron obtenerse fue muy satisfactorio.

Por desgracia, hasta ahora los autores han fracasado completamente en el cultivo de Moringa longituba, que es un arbusto pequeño y atractivo con flores de un rojo vivo. Sin embargo, por lo que se refiere a la utilización de las semillas, estas especies son menos adecuadas que las otras, debido a su pequeño tamaño.

Aunque las investigaciones de los autores se dedicaron específicamente a la plantación de árboles que puedan proporcionar coagulantes naturales valiosos para el tratamiento del agua fuera de sus países de origen, en general parece que también valdría la pena realizar estudios más detallados sobre los usos potenciales de otros tipos de Moringa, menos conocidos hasta ahora. Luego, los resultados podrán compararse con datos ya conocidos sobre las aplicaciones de Moringa oleifera.

Referencia

DELAVEAU, P. y BOITEAU, P. 1980. Huiles a intérêt pharmacologique, cosmétologique et diététique: IV - Huiles de Moringa oleifera Lam. et de Moringa drouhardii Jumelle. Plantes méd Phytothér., 14: 29-33.

GÖTTSCH, E., ENGELS, J. y DEMISSIE, A. 1984. Crop diversity in Konso agriculture. Germplasm Newsletter (7): 18-26. Addis Abeba, Plant Genetic Resources Centre for Ethiopia e Int. Livestock Centre for Africa.

JAHN, SAMIA AL AZHARIA y HAMID DIRAR. 1979. Studies on natural coagulants in the Sudan, with special reference to Moringa oleifera seeds. Water (5): 90-97.

JAHN, SAMIA AL AZHARIA. 1981. Traditional water purification in tropical developing countries. existing methods and potential application. Eschborn, Rep. Fed. de Alemania, Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (GTZ). Publ. N° 117.

JAHN, SAMIA AL AZHARIA. 1984. Effectiveness of traditional flocculants as primary coagulants and coagulant aids for the treatment of tropical raw water with more than a thousand-fold fluctuation in turbidity. Documento presentado en la 15a Conf. Int. de la Asociación Internacional de Distribución del Agua, Monastir, Túnez, oct. de 1984; publicado en Water Supply, 2 (3/4).

JAHN, SAMIA AL AZHARIA. 1985. Better water in the tropics by technology transfer from the laboratory to rural houses - Experiences from a pilot project with natural coagulants in the Sudan. Eschborn, Rep. Fed. de Alemania, GTZ.

NOWACK, E. 1954. Land und Volk der Konso (Süd-Äthiopen). Bonn. Geogr. Abh. (14): 35.

RAMACHANDRAN, C., PETER, K.V. y GOPALAKRISHNAN, P.K. Drumstick 1980. (Moringa oleifera): multi-purpose Indian vegetable. Econ. Bol., 34: 276-83.

SATTAUR, O. 1983. The light of the village. New Sci., 100 (15 diciembre): 830-32.